Tartar de salmón ahumado

November 23, 2012

Con motivo del primer aniversario de A Pizcas y a Mizcas hicimos una cena en clave familiar. Habitualmente incluímos en nuestras cenas un plato de ensalada, en esta ocasión lo sustituimos por un fresco tartar de salmón ahumado. Lo normal en los tartar es emplear carne o pescado crudo. Nosotros, en cambio, utilizamos salmón ahumado.

Con las cantidades que veréis abajo nos salieron para dos timbales de tartar que utilizamos como entrante, si lo hacéis como un primer plato saldría para cuatro personas. Fueron un aperitivo magnífico. Fresco y distinto.

Tartar de salmón

Ingredientes para el tartar de salmón ahumado:

  • 200 gramos de salmón ahumado
  • 2 cebollas pequeñas
  • 1 calabacín
  • zumo de medio limón
  • vinagre (nosotros utilizamos vinagre de moscatel de Jerez)
  • eneldo picado
  • sal y pimienta

El primer paso para elaborar el tartar de salmón es picar a cuchillo muy fino (tanto como podáis) el salmón y la cebolla. Aunque nosotros empleamos cebollas normales, la próxima vez utilizaremos cebolla tierna o incluso cebolla dulce, no obstante con cebolla normal está muy rico.

Mezclamos en un bol el salmón con la cebolla, un poco de sal y pimienta negra molida. Añadimos el zumo de medio limón. Un truco: exprimid el limón sobre un colador así os evitaréis tened  que pescar las pepitas que caigan sobre la mezcla. Incorporamos el eneldo picado, lo removemos todo y lo dejamos macerar en la nevera al menos durante 20 minutos.

Tartar de salmón

A continuación, pelamos el calabacín y lo cortamos en rodajas muy finas. Calentamos una sartén o plancha con un poco de aceite de oliva virgen extra y marcamos las láminas de calabacín.

Vamos a montar el plato. Disponemos en un platito los discos de calabacín haciendo círculo y le añadimos un poco de vinagre (en nuestro caso utilizamos un vaporizador). Colocamos un molde en el centro de los calabacines, lo rellenamos con la mezcla de salmón y cebolla y lo presionamos con una cuchara para que coja cuerpo y no se desmonte al desmoldarlo. Retiramos el molde y disfrutamos de nuestro tartar de salmón ahumado.


Un rincón para los cocinillas de andar por casa y con ganas de comer bien entre amigos.