Ensalada templada con cebolla crujiente

January 26, 2013

Hoy sumamos una nueva ensalada a nuestro recetario. En este caso una rica ensalada templada con cebolla crujiente y panceta salada.Va aliñada con una vinagreta de miel y mostaza. Muy, pero que muy buena. De hecho, no quedo ni un brote en el plato. Siempre es interesante que las recetas tengan contrastes y en nuestra ensalada templada con cebolla crujiente encontramos las dualidades crujiente/tierno, dulce/salado y templado/frío. No os defraudará.

Ingredientes para una ensalada templada con cebolla crujiente

  • Mezclum de lechugas. Mejor si son brotes tiernos.
  • Una loncha gruesa de panceta salada (en su defecto podéis emplear bacon)
  • Una cebolla dulce
  • Harina
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharada de miel
  • Una cucharada de mostaza

Veréis qué sencillo. El primer paso es preparar la cebolla crujiente (es como la que venden, por ejemplo, en IKEA, y que muchos habréis probado en sus perritos calientes). Tomamos la cebolla dulce y la picamos muy finamente. En una bolsa de plástico limpia introducimos la cebolla y harina suficiente para enharinar toda la cebolla. Agitamos la bolsa varias veces y en un periquete tendremos la cebolla lista para freír.Retiramos el exceso de harina con la ayuda de un colador.  En una sartén preferiblemente honda colocamos una buena cantidad de aceite de girasol. En esta ocasión es mejor emplear el de girasol porque tiene un sabor neutro. Cuando esté bien caliente incorporamos la cebolla. Nosotros empleamos una rejilla, pero si no tenéis, lo podéis hacer igualmente, luego retiraréis la cebolla frita con una espumadera. Sabréis cuando está lista cuando tome un color moreno. Es importante que esté bien hecha para que quede realmente crujiente. La sacamos y la dejamos sobre papel de cocina para que absorba el aceite. La reservamos Ya la tendremos lista. La que sobre se puede guardar en un recipiente hermético durante un par de días para utilizarla en ensaladas, con carnes, hamburguesas…

ensalada templada con cebolla cujiente

ensalada templada con cebolla cujiente

Cojemos ahora la panceta salada y la picamos en cubitos. La pasamos por una sartén sin aceite, pues se freirá en su propia grasa.

ensalada templada con cebolla cujiente

Para la vinagreta, en un bol colocamos una buena cantidad de aceite de oliva virgen extra, una puntita de sal, la miel y la mostaza y lo emulsionamos todo con un tenedor o unas varillas pequeñas.

En un plato amplio colocamos la mezcla de brotes tiernos y la ahuecamos un poco con las manos. La aliñamos con la vinagreta y sobre ella ponemos la panceta y la cebolla que consideremos.

Es recomendable comer la ensalada templada con cebolla crujiente rápidamente para que la panceta llegue caliente a la mesa.

ensalada templada con cebolla cujiente

Lo dicho: un éxito.


Un rincón para los cocinillas de andar por casa y con ganas de comer bien entre amigos.