Costillas de cerdo a la miel estilo Pizcas

October 14, 2012

Un día se nos presentó una cena familiar imprevista… estuvimos un rato pensado que podíamos hacer que fuera rápido y que no nos quitara tiempo de estar charlando con todos… así que fuimos a comprar las costillas de cerdo y en un ratito por la tarde dejamos lista la cena: costillas de cerdo a la miel. En cuanto llegaron todos un golpe de calor en el horno y listo para disfrutar

Las costillas de cerdo a la miel ya en la mesa

Ingredientes para las costillas de cerdo a la miel (6 raciones)

  • 1 costillar de cerdo de 2,200 kilos
  • 4 patatas
  • 8 dientes de ajo
  • Un vaso de brandy
  • 5 cucharadas soperas de miel
  • 1,5 cucharadas soperas de mostaza
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta

Con un poco de antelación (un par de horas bastará), vamos a preparar el marinado de las costillas. Nosotros decidimos hacer el costillar entero (sin sacar las costillas). En primer lugar, preparamos la salsa, que nos servirá tanto para marinar la carne, como para acompañarla en su “paseo” por el horno.

Para la salsa, en un bol colocamos el brandy, a continuación la miel y la mostaza. Luego, con un tenedor lo mezclamos enérgicamente para conseguir que emulsione. A continuación, agregamos un buen chorretón de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal y seguimos integrando todos los ingredientes.

Tomamos el costillar y los salpimentamos por los dos costados.

Con un pincel de cocina pincelamos todo el costillar con la salsa que hemos preparado previamente y lo dejamos marinar en el frigorífico durante unas dos horas.

Precalentamos el horno a 200 grados. Mientras toma temperatura el horno, pelamos las patatas y las cortamos en pedazos de buen tamaño (tened en cuenta que estarán en el horno todo el tiempo que estén las costillas en él). En una fuente de horno (nosotros partimos el costillar en dos mitades y empleamos dos fuentes), colocamos el costillar, las patatas alrededor y los dientes de ajos sin pelar. Volvemos a pincelar la carne y también las patatas con la salsa anterior que habremos reservado.

Lo introducimos al horno durante 90 minutos. Cada 30 minutos le damos la vuelta a la carne y agregamos más salsa. En el último giro, agregad sobre la carne un chorrito de miel. Al final de la cocción ha de quedar la carne y las patatas con un apetecible tono dorado a causa del glaseado.

Para servirlo, nosotros cortamos las costillas individualmente. Haced acopio de servilletas, pues os aseguro que disfrutaréis comiendo con los dedos. Bon profit.


Un rincón para los cocinillas de andar por casa y con ganas de comer bien entre amigos.